Stock actual y mínimo
Cada producto lleva cuánto queda y desde qué cantidad quieres que te avise. La alerta llega antes de que te quedes sin, no el sábado que ya te quedaste.
La hora de juego y lo que consumió el niño salen en un solo cobro y un solo ticket, desde la misma pantalla. Escaneas, cobras con uno o varios medios y das el vuelto exacto — o lo cargas al turno del niño y lo cobras todo cuando lo recojan. Una sola caja, un solo cierre.
Sin tarjeta. Sin instalar nada. Corre en el navegador que ya tienes.
Vende productos perfecto. El problema es que en tu negocio el producto es la mitad del ticket: la otra mitad es el tiempo, la fiesta y la membresía. Y viven en otro lado.
No es un módulo aparte que hay que alimentar: el stock se mueve con las ventas que ya estás registrando.
Cada producto lleva cuánto queda y desde qué cantidad quieres que te avise. La alerta llega antes de que te quedes sin, no el sábado que ya te quedaste.
Si quedan dos y el cajero intenta vender tres, el sistema lo corta y dice cuántas hay. Y si dos cajeros venden la última al mismo tiempo, solo pasa una venta.
Entradas de mercadería, ajustes por conteo, salidas por venta y reversiones por anulación, con el motivo y quién lo hizo. Si falta una caja, sabes cuándo se fue.
Si tus productos traen código, lo escaneas. Si son caseros —el jugo en vaso, la bolsita de canchita— los buscas por nombre. No tienes que etiquetar nada para empezar.
Cada local con sus productos, sus precios y su stock. Lo que vendes en el mall no tiene por qué costar lo mismo que en el local del barrio, y cada sede ve el suyo.
Una hora de taller, el pintacaritas, el alquiler de medias: los dejas sin stock y se venden igual, sin inventario que cuadrar al final del mes.
El punto de venta está adaptado a 19 países: Perú, México, Colombia, Chile, Argentina, Ecuador, España, Bolivia, Uruguay, Paraguay, Venezuela, Costa Rica, Panamá, Guatemala, El Salvador, Honduras, Nicaragua, República Dominicana y Puerto Rico.
Viene con el sistema. Se activa con un interruptor desde la configuración de tu empresa, y si una de tus sedes no vende productos puedes dejarlo apagado solo en esa sede. No es otra suscripción ni otra app: es la misma cuenta y la misma caja.
No. Pequepro se abre en el navegador de la computadora, la tablet o el celular que ya tienes, como cualquier página web. No hay instalación ni visita técnica: creas tu cuenta y esa misma tarde puedes estar cobrando. Si tu local ya imprime tickets o escanea códigos, lo aprovechas; si no, el sistema funciona igual.
Sí. Una venta puede pagarse con hasta tres medios a la vez —por ejemplo, parte en efectivo y parte por transferencia— y queda registrada como un solo cobro. Si el pago es en efectivo, el vuelto se calcula solo, y hasta puedes registrar con qué medio se entregó ese vuelto.
Sí. Cada producto lleva stock actual y stock mínimo, con aviso cuando llega al mínimo. Cada venta descuenta, cada ingreso de mercadería y cada ajuste por conteo quedan registrados con el stock anterior, el nuevo, el motivo y el usuario. Si no hay stock suficiente, el sistema no deja cerrar la venta.
Sí. Si tus productos traen código de barras, lo escaneas y entra al carrito. Y si el código todavía no está registrado, el sistema te ofrece guardárselo al producto en ese momento, así la próxima vez ya lo reconoce. Lo que no tiene código se busca escribiendo el nombre.
Eliges al menor que está dentro y cargas la venta a su turno: no entra plata en ese momento, el consumo se suma a su cuenta, aparece en su tarjeta del Tablero en Vivo y se cobra junto con el tiempo cuando lo recogen, en un solo ticket. Ese flujo lo contamos completo en cobrar el consumo sin papelitos.
En Perú, sí: con el plan Pro emites boleta y factura electrónica SUNAT desde la misma caja donde cobras, y nuestro equipo te ayuda a activarla (ver cómo funciona). En los demás países, cada cobro queda con el documento del cliente listo para tu facturador, sin volver a digitar.
Sí, con un motivo escrito. Al anular, el stock vuelve al inventario y los pagos se revierten, así el arqueo del turno queda correcto. La venta no se borra: queda marcada como anulada en el historial y el aviso de anulación te llega por WhatsApp.
Sí. Defines hasta cuánto puede descontar un cajero por su cuenta; por encima de ese monto el sistema pide aprobación de un administrador. Todo descuento lleva motivo obligatorio y queda registrado con quién lo aplicó y cuándo.
Sí. Cada sede tiene su catálogo, sus precios y su stock, y los reportes se pueden ver por local o consolidados. Un cajero solo puede vender en la sede donde está asignado, incluso si su cuenta ve varias.
En los 19 países donde funciona Pequepro: Perú, México, Colombia, Chile, Argentina, Ecuador, España, Bolivia, Uruguay, Paraguay, Venezuela, Costa Rica, Panamá, Guatemala, El Salvador, Honduras, Nicaragua, República Dominicana y Puerto Rico. Cada uno con su moneda local, sus decimales reales, su documento fiscal y su zona horaria.
Tu información vive en una base de datos administrada con respaldos automáticos y viaja siempre cifrada. Cada empresa está aislada: tu cuenta ve tus datos y nunca los de otro salón. Las contraseñas se guardan cifradas —ni nosotros podemos leerlas— y cada operación queda en bitácora, con quién la hizo y cuándo.
No. Pagas mes a mes, o al año pagando solo 10 meses, y cancelas cuando quieras: sin penalidad y sin llamada de retención. Tus datos son tuyos y los exportas cuando los necesites.
El mismo día. Creas la cuenta y entras en 2 minutos con datos de ejemplo de tu país; cargar tus planes, tus productos y tus precios toma una tarde, y tu cajero aprende a usarlo en 10 minutos. Si vienes de Excel o de otro sistema, te ayudamos a migrar en el onboarding, sin costo.
Cargas tu catálogo, haces una venta de prueba y cierras la caja. En 14 días sabes si te sirve, y no pedimos tarjeta para empezar.
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