Pesos con centavos
Todo sale en MX$ con dos decimales y redondeo a 10 centavos. Nada de convertir de otra moneda ni de precios con tres cifras después del punto.
Control del tiempo de cada niño, punto de venta y corte de caja, en un solo sistema. No es un software de fuera traducido: México está en el catálogo con sus datos, así que cobra en pesos, pide CURP y cuadra la caja con los billetes de aquí.
Sin tarjeta. Sin instalar nada. Entras con datos de ejemplo de México en 2 minutos.
México está en el catálogo con sus propios datos, así que todo esto ya viene resuelto: no se configura, no se cobra aparte y no hay nada que adaptar.
Todo sale en MX$ con dos decimales y redondeo a 10 centavos. Nada de convertir de otra moneda ni de precios con tres cifras después del punto.
El dato fiscal del cliente se pide como RFC y con su formato —ABC010203AB9—, no como un campo de texto libre donde cabe cualquier cosa.
Buscas al menor o al tutor por cualquiera de los tres. La CURP va por defecto: es el único que tiene un niño de cinco años.
Es el tope con el que un cajero descuenta por su cuenta, en pesos. Por encima, lo autoriza un administrador y a ti te llega el aviso.
La dirección se pide como se escribe aquí: Av. Insurgentes Sur 1234, colonia Del Valle, alcaldía Benito Juárez. Y el teléfono, a 10 dígitos con +52.
El Tablero en Vivo, el corte de caja y los reportes usan la hora de tu local, así que el sábado que cerraste a las 11 de la noche aparece completo.
Cuatro cosas que hoy dependen de que alguien se acuerde, y que desde mañana salen solas.
Hoy, si el niño entró por dos horas y salió a las dos y media, esa media hora depende de que alguien estuviera mirando el reloj.
Con Pequepro: cada niño con su cuenta regresiva en pantalla, la tarjeta en rojo cuando se pasa y el excedente ya calculado para cobrarlo al salir.
Hoy el refresco y las galletas se anotan en una hoja al costado, y lo que no se transcribe no llega a la cuenta.
Con Pequepro: se carga a la cuenta del niño y sale todo junto al salir, en un solo ticket. Cómo funciona el consumo →
Hoy el faltante aparece al cierre, cuando ya nadie se acuerda de qué pasó a las seis de la tarde.
Con Pequepro: apertura con fondo, arqueo del efectivo y diferencia calculada. Si cierra con faltante, te llega el aviso por WhatsApp.
Hoy vender el gorrito y el refresco en otro sistema deja dos cierres que casi nunca coinciden.
Con Pequepro: punto de venta con stock y código de barras, dentro de la misma caja del salón. Ver el punto de venta →
Ya estamos avanzando en la emisión del CFDI. Mientras tanto el timbrado sale del PAC que ya usas, con cada cobro guardado con su RFC para no recapturar nada. Si lo necesitas, escríbenos y lo vemos contigo.
Funciona, con una salvedad honesta: hoy la jornada corta en la hora del centro de México. Si tu sede está en otro huso y necesitas que el corte sea el tuyo, escríbenos — es agregar tu zona al catálogo de países, no un desarrollo, y lo hacemos sin costo.
Con los que ya usas, porque los das de alta tú: efectivo, tarjeta, transferencia SPEI, depósito en OXXO o la app que recibas. Cada medio se crea con su nombre y su color, y un mismo cobro puede mezclar dos —parte en efectivo, parte por transferencia— registrándose como un solo pago, con el vuelto calculado.
En pesos mexicanos, siempre: cobras, descuentas, vendes y cierras la caja en MX$, con sus centavos. La suscripción a Pequepro se factura en dólares —así el precio no se mueve por el tipo de cambio de un tercer país— y si prefieres pagarla en pesos, nos escribes y lo coordinamos contigo. Ver los planes →
Sí. Es el mismo flujo: el niño entra por tiempo, la pulsera o el código lo identifica, el tablero muestra cuánto le queda y el cobro sale a la salida. Si tienes varias sucursales, las ves consolidadas o por plaza, cada una con su propio catálogo y su caja.
No. Se abre en el navegador de la computadora, la tablet o el celular que ya tienes, como cualquier página. No hay instalación ni visita técnica: creas la cuenta y esa misma tarde puedes estar cobrando.
Sí, y sin costo. En el onboarding te ayudamos a subir tus clientes, tus productos y tus precios desde Excel o desde el sistema que tengas, para que no empieces de cero capturando uno por uno.
Resuelven cosas distintas. Un software de salón de eventos vive alrededor de la reserva: cotización, contrato, anticipo y agenda. Pequepro vive alrededor del tiempo y de la puerta: quién entró, cuánto le queda, quién se lo lleva, cuánto consumió y si la caja cuadra. Si tu negocio es rentar el salón por evento, te sirve más el primero; si abres todos los días y cobras por niño y por hora, te sirve este. Comparativa completa →
Tu información vive en una base de datos administrada con respaldos automáticos y viaja siempre cifrada. Cada empresa está aislada: tu cuenta ve tus datos y nunca los de otro salón. Las contraseñas se guardan cifradas —ni nosotros podemos leerlas— y cada operación queda en bitácora, con quién la hizo y cuándo.
No. Pagas mes a mes, o al año pagando solo 10 meses, y cancelas cuando quieras: sin penalidad y sin llamada de retención. Tus datos son tuyos y los exportas cuando los necesites.
El mismo día. Creas la cuenta y entras en 2 minutos con datos de ejemplo de tu país; cargar tus planes, tus productos y tus precios toma una tarde, y tu cajero aprende a usarlo en 10 minutos. Si vienes de Excel o de otro sistema, te ayudamos a migrar en el onboarding, sin costo.
Creas la cuenta y entras con datos de ejemplo de México. 14 días completos, sin tarjeta y sin llamada de ventas.
Crear mi cuenta gratis → Agendar una demo